8.5.11

Y será raro, incluso más raro que tú.

Como ese pequeño capítulo que comenzó en pleno invierno y terminó recién llegada la primavera.
Esa primavera donde las flores no nacían, como queriéndome hacer ver que cuando llegara a casa el protagonista de aquella película no estaría sentado en mi cama, indicándome con sus ojos que me sentara junto a él y me acurrucara entre sus brazos.
Una primavera llena de amargura, eterna, a la que le siguió el verano, el otoño, y de nuevo el frío invierno, la seca primavera y sin darme cuenta, menos de un mes para la fecha límite.
Para el día donde ya no tendré que esconderme más.

4 comentarios:

  1. Creo que cuando estamos tristes todo nos parece triste. Quizá no es que no saliesen flores o no luciese el Sol si no que nosotros mismos no los vemos.

    Por cierto... Cual es esa fecha? porque yo creo que ese día no llega nunca, siempre va a haber cosas buenas y cosas malas.

    Un saludo!

    ResponderEliminar
  2. Que fecha es esa? Espero que llegué por fin ese día, y ya no tengas que esconderte más!!

    Un besito !

    ResponderEliminar
  3. Hacía mucho que no me pasaba por aquí y aunque esta entrada me ha encantado, me he enamorado de la anterior. ¿Sabes por qué? Porque te entiendo muchisimo, no sabes cuanto. Esperar da recompensas y saber que lo quieres más que nadie es... No sé describirlo.

    Un abrazo :)

    ResponderEliminar

Deja aquí lo que te han parecido mis locuras y pensamientos, me encanta que lo hagas. ¡Y GRACIAS!